Antonio Sotelo Armesto

Antonio Sotelo Armesto

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Mi nombre es Antonio Sotelo Armesto, mi dni 34266733E
Fui profesor de matemáticas desde el 2005 al 2013, desde noviembre del 2013 tengo una incapacidad absoluta.

Soy victima de acoso por radiación y tecnologias de control mental desde el 2010.

Dando clases fui torturado con esta tecnología motivo por el cual decidí incapacitarme en el 2013, pues me era imposible continuar dando clases en esta situación.

Efectos fìsicos de mi acoso:
– me dan con radiación cuando usaba el ordenador o el movil
– me destruyen la memoria
– me dificultaron la forma de andar y correr (hacer deporte)
– bloqueos en el habla
– me desvelaron el sueño como me produjeron un gran sueño (dormir pocas horas como dormir muchas)
– me daban con radiacion en diversas partes de la cabeza y cuerpo porque provocaban hormigueos (corrientes electricas), vibraciones, pinchazos como con agujas, calor
– También me han dado con hormigueos y vibraciones a mis partes intimas
– violación total de mi intimidad
– relantecimiento del sistema digestivo y estreñimiento con la consecuencia de ganar peso
– problemas de piel y picores o pinchazos o rojeces o descamaciones con la radiación
– debilidad, mareos, sueño excesivo
– afectado al hambre, la sed, la sensación de frío, la mucosidad, catarros
– afectado a la concentración, estados de humor
– pitidos o zumbidos en los oídos probablemente debido al efecto frey o audicion por radiofrecuencias
– me producen voces en el cerebro (v2k o voice to skull) con las que intentan manipular
– leen los pensamientos mediante algun(os) chips o implantes que consiguen obtener los voltajes electricos del cerebro para la lectura de los pensamientos
– inducen palabras y/o pensamientos
– alteración con las wifis
– las dificultades de concentración y atención aumentan con la conducción en coche, motivo por el cual no cojo el coche

antonio sotelo armesto
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2 Comentarios

  1. AZA
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    Caso afectado por emisiones de ondas electromagneticas I

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    AZA

    Joined: 10 Jun 2008
    Posts: 27
    Location: España
    PostPosted: Fri Jul 18, 2008 4:46 pm Post subject: Caso afectado por emisiones de ondas electromagneticas I Reply with quote

    ——————————————————————————–

    Expongo mi caso en este escrito, la experiencia de largos años siendo victima de una cruel persecución llevada a cabo por miembros de la Seguridad del Estado. He denunciado los hechos ante la justicia y mis escritos son archivados.

    Me hubiese gustado poner en este escrito todos los nombres de las personas, ciudades, y calles relacionados con mi caso. Por la explicación que hago al final de este escrito basada en mi experiencia sobre el estado de la justicia en nuestro país y por el contencioso judicial que me tiene planteado la Seguridad del Estado a través de uno de sus colaboradores que es alto cargo de la abogacía espero que comprendáis que ello me hubiese acarreado más problemas de los que ya tengo.

    Como a través de la acción judicial es imposible saber cual es el motivo que hay detrás de mi caso consulté a varios videntes sobre el origen de la persecución de que soy objeto por la Seguridad del Estado, algunos dicen que es debido a que los responsables de mi caso creen que cuando yo trabajaba en el Banco Español de Crédito, Banesto, tuve acceso a información sobre personas importantes y que de hay viene la represión y persecución. Otros videntes, los menos, relacionan mi caso con la herencia de un titulo nobiliario y con que soy hijo ilegitimo de un miembro de la familia Borbón.

    Yo he llegado a la conclusión de que mi caso está motivado básicamente por la experimentación y los trabajos de campo que lleva a cabo la Seguridad del Estado en el empleo de avanzada tecnología de emisión de ondas electromagnéticas para controlar e influenciar a la población.

    He intentado exponer el caso lo mas claramente posible. Durante su redacción se ha subido la intensidad de las fuertes emisiones de ondas electromagnéticas efectuadas día y noche desde la vivienda situada encima de la que yo ocupo, esto ha dificultado y alargado varios días su redacción. Esto ocurre siempre que tengo que preparar algún escrito sobre mi caso y cuando tengo que hablar con alguien -abogados, periodistas etc.- sobre mi caso.

    Espero que este escrito sirva para aportar conocimientos sobre las distintas formas que se emplean para llevar a cabo el sometimiento de la población a los dictados de los que se ocultan detrás de los gobiernos.

    COMIENZO DE LAS EXPERIMENTACIONES A TRAVES DEL ESTRES Y LAS DROGAS PSIQUIATRICAS. 1976.

    Todo comenzó en el año 1976. A consecuencia del exceso de trabajo caí en un profundo estrés. Recurrí a los servicios de la Colaboradora Banesto de la Seguridad Social, yo trabajaba entonces en el Banco Español de Crédito de Madrid. Fui sometido a un falso diagnostico y fui derivado a psiquiatría. Se me estuvo medicando con drogas psiquiátricas durante varios años. Me negaban la baja medica para descansar. Como consecuencia de esta maquiavélica situación el estrés iba aumentando y se convirtió en crónico. Un compañero me dijo que en la Colaboradora Banesto habían médicos que eran militares y que en concreto mi medico de cabecera era especialista en transfusiones de sangre del Ejercito del Aire. Yo en ese momento no le di importancia a ese detalle ya que por aquel entonces no podía ni sospechar que se estuviese experimentando conmigo. Tampoco podía sospechar que el Estado, a través del Ejercito y su servicio secreto, pudiese estar detrás de experimentaciones y actos inhumanos con la población. Actualmente no tengo la menor duda de que fue premeditada la inhumana experiencia a la que fui sometido por los médicos y los psiquiatras de la colaboradora. No se trataba de un error de diagnostico. El falso diagnostico se hizo intencionadamente, parece que se trataba de experimentar la resistencia del ser humano frente a situaciones estresantes, corrobora esta idea el que mis visitas al psiquiatra de la colaboradora estaban orientadas a que este conociese mi estado de agotamiento y nunca hubo interés en supuestos problemas psíquicos, en cada visita me cambiaba la medicación, se supone que de acuerdo al estado estresante en el que me encontraba. Varias veces hablé con el director médico de la colaboradora y con el psiquiatra planteándoles que había habido un error en el diagnostico y que no mejoraba absolutamente nada, que era todo lo contrario, cada vez me encontraba más estresado. Me respondían que debía confiar en ellos, que ellos sabían lo que hacían y solo querían ayudarme. Decían que no me daban la baja médica para descansar ya que no existía el estrés, que este me lo inventaba yo para no trabajar, y que además era mejor para la neurosis estar trabajando y entretenido, que de esta manera no se daba vueltas a las cosas con la mente.
    Debido a la debilidad producida por la situación estresante comenzó mi organismo a acusar problemas físicos. Principalmente fue afectada la rodilla izquierda, esta se inflamaba ostensiblemente y dolía, a veces se producían en ella fuertes y repentinos dolores acompañados de la perdida de estabilidad, esto me obligaba a agarrarme a cualquier sitio para no caer al suelo. Me hicieron unas radiografías de la rodilla y los médicos decían que no sabían a que se debía la situación en la que se encontraba esta. También se vio afectada una zona del cuerpo donde es sabido que confluyen ramificaciones nerviosas, la zona del ano. Comencé a tener problemas de hemorroides y se hizo una fisura. Las molestias eran constantes y a veces lo dolores eran tan fuertes que se me cortaba la respiración, andar era a veces un suplicio. Me operaron de la fisura pero no cicatrizó.
    Debido a la debilidad del sistema nervioso en dos ocasiones se produjo el síntoma de que ambas piernas comenzasen repentinamente a tener fuertes temblores que hacían que mis pies perdiesen el contacto con el suelo, en ninguna de las dos ocasiones llegué a caer al suelo, esa situación duraba breves segundos.
    Mi empresa me traslada en 1980 a una sucursal de un pueblo de la provincia de Alicante. Aquí, fuera ya de la orbita de los médicos de la colaboradora del Banesto, tomo la importante decisión de dejar de tomar las drogas psiquiátricas y comienzo a pedir bajas medicas para poder descansar y reequilibrar mi sistema nervioso bastante dañado por el estrés y las drogas que me obligaban a tomar.
    Pasado un tiempo me fue concedida una pensión dado el lamentable estado en que me dejó el sistema sanitario. Para la concesión de esa pensión fui sometido a otro falso diagnostico y se justificó achacándolo a problemas psíquicos. Nunca fue reconocido y tampoco quiere ser reconocido ahora por el sistema sanitario y por el forense que mi problema de salud fue y es simplemente estrés. Es vital para los responsables de mi caso que yo figure como un enfermo mental para que toda expresión o denuncia por mi de lo que se me hace quede como inventos de un alterado mental, lo califican de delirios.
    En el año 1995 me percaté de que era sometido a vigilancia por el aparato policial del Estado. Desde entonces he podido constatar que soy sometido a un cruel desprestigio en mi entorno social. Se me desprestigia socialmente relacionándome con la pederastia, con la delincuencia, y con violaciones. Incluso han tenido la cruel ocurrencia y poca vergüenza de relacionarme con la banda terrorista ETA. Con estos métodos se aseguran los responsables de mi caso el aislamiento y el rechazo social a mí persona.

    SE ME SOMETE A UN INTENSO DESGASTE PSICOLOGICO A TRAVES DE CONTINUAS PEQUEÑAS AGRESIONES.

    En los años ochenta y noventa, fui sometido a un intenso desgaste psicológico consistente en acoso físico en el que con alta frecuencia era objeto de su montajes. Era frecuente que encontrandome en alguna cola de supermercado se me hostigase por alguien haciendo chocar con insistencia su carro contra mi cuerpo, de nada servía que le llamase la atención y seguía con su acoso. Era frecuente que en las colas de supermercado y cine se colocase alguien junto a mí y con actitud provocativa echaba sobre mi cabeza el humo que aspiraba de su cigarro. Era bastante frecuente que en mis viajes en ferrocarril se me acosase íntimamente por quién ocupaba el asiento junto a mí. El conseguir asiento junto a mi no le era difícil a la Seguridad del Estado ya que utilizo una Tarjeta Dorada que me permite un descuento en el importe del viaje, esta tarjeta lleva un número y el mismo es introducido en los ordenadores; debían de tener orden en RENFE de que cuando sacase un billete se les reservase alguno automáticamente también a la Seguridad del Estado lo más cercano posible al que me era expedido. Se me hostigaba echándome intencionadamente encima el equipaje que ellos portaban. Sin motivo y sin mi permiso trasladaban mi equipaje de lugar. De forma intencionada me pisoteaban los zapatos, los pantalones y me daban patadas en las piernas. Era frecuente que personal de la Seguridad del Estado montasen escándalos en algunos viajes con la excusa de que yo ocupaba el asiento asignados a ellos, después de armar el escándalo se comprobaba que sus billetes eran para otro día. En la calle era muy frecuente que se echasen sobre mi para chocar, lo hacían de forma tan ostensible que no había la menor duda de que era intencionado, era más evidente cuando ya a mi altura dejaban asomar fuera de sus cuerpos, con la intención de dañar, unos rígidos y duros portafolios que portaban a la altura de sus pechos, estos chocaban con mi brazo y pecho. En el año 1995 comencé a darme cuenta de que este tipo de actuaciones -las cuales eran hechas con ostentación para que no hubiese duda de que era intencionado- era una táctica que se efectuaba para afectar a la persona y alterarla, de esta manera se procuraban que la alteración a la que se le somete le deje indefenso psíquicamente y resulta más fácil influenciarlo a través del control mental, sea cual sea el medio a través del cual se realiza este. Este intenso acoso comenzó a raíz de dejar de tomar las drogas psiquiátricas y de comenzar a pedir bajas medicas para reequilibrar mi sistema nervioso. Tengo la impresión de que las drogas psiquiátricas -por su misma naturaleza o por algún componente que obligan a añadirles a los laboratorios- facilita acceder por control mental a las personas que las toman. Saco esta conclusión porque la finalidad de las agresiones descritas tenían como motivo dejar indefensa mentalmente a la persona y comenzaron cuando yo tomé la decisión de dejar de ingerir las drogas psiquiátricas.

    EXPERIMENTAN EN LA PRODUCCION DE ENFERMEDADES Y ME RELACIONAN CON ETA. 1994.

    En la primavera del año 1994 estuve residiendo unos meses en Alicante. En varias ocasiones tuve que ir al médico por algunos problemas de salud que surgieron. Primeramente fui porque la piel de las axilas había adquirido un color verde amarillento, los pelos de las axilas habían adquirido un color rojizo-dorado y habían perdido su aspecto liso y aumentado su grosor, adoptaban formas quebradizas y a algunos de ellos les crecía ramificaciones. Esto iba acompañado de una fuerte y característica olor que nunca antes se había producido en las axilas. El médico -el cual debía de tener mucha experiencia dada su edad- dijo que nunca antes había visto aquello, le sorprendió; los análisis de sangre y orina no daban nada anormal. Unos días después volví al médico por una protuberancia grande que me salió en la frente, resultó ser un herpes. Unos días después se produjo otro herpes en el globo ocular izquierdo. Posteriormente tuve que ir por dolores de espalda. En todas estas visitas detecté la presencia de miembros de la policía en el ambulatorio y en el hospital. Principalmente en el hospital. Aquí un miembro de la policía o del servicio secreto se hizo pasar por médico en el servicio de oftalmología; este mismo individuo estaba al año siguiente haciéndose pasar por urólogo en el ambulatorio de Benidorm y quiso que me operase por algo que no era necesario hacerlo. No caí en la trampa ya que era seguro que el motivo de ese ofrecimiento era para aprovechar la operación y quitarme la vida.
    He sacado la conclusión de que debieron de colocarme algún chip en el cuerpo y que este empezó a funcionar mal y segregaba más sustancias de las que debía y por eso se produjo lo de las axilas, los herpes, y los dolores de espalda (he leido en algún escrito sobre implantes en humanos que algunos chips llevan cargas de sustancias que se van liberando prograsivamente en el cuerpo de la victima). La estricta vigilancia policial a la que era sometido -a la que aún sigo sometido hoy en día- y sus intervenciones ante el sistema sanitario debía de estar orientado a que no se realizasen determinadas pruebas medicas que descubriese el origen de los males físicos o el implante que seguramente debía o debo de llevar en mi cuerpo. Tampoco hay que descartar la posibilidad de que los problemas de salud de esos días se produjesen debido a que entraban ilegalmente miembros de la Seguridad del Estado en mi apartamento y ponían alguna sustancia en los alimentos. Sea cual fuese el medio empleado lo cierto es que era sometido a experimentación con sustancias que provocaban reacciones en mi organismo.
    Por diversas circunstancias, largo y difícil de explicar, se que por esos días de mi estancia en Alicante se intentó asesinarme y la excusa para ello fue el invento que hicieron de mi pertenencia a ETA. Con anterioridad, viviendo en Benidorm en el año 1992, también había estado la Seguridad del Estado relacionándome con ETA.

    DESCUBRO QUE UTILIZAN LA TECNOLOGÍA EMISORA DE ONDAS ELECTROMAGNETICAS.
    UTILIZACIÓN DE SUSTANCIAS QUE ANULAN LA VOLUNTAD Y PERMITEN CONTROLAR MENTALMENTE.

    En el año 1998, residiendo en un pequeño pueblo de la costa murciana, me percaté por primera vez de que en el seguimiento y vigilancia policial al que era sometido se estaban utilizando instrumentos tecnológicos desde el apartamento contiguo al que yo ocupaba. Por determinados y atípicos síntomas me pareció que se hacían emisiones de energía que incidían sobre el estado de ánimo de la persona. Por descuido de la persona que vivía en el apartamento vecino se oyó desde él en alguna ocasión cierto sonido de “procedencia tecnológica” que solamente sucedía cuando yo recibía una llamada telefónica a mi móvil, me resultó obvio que se estaban grabando mis conversaciones. En dos ocasiones el vecino mantuvo una conversación en su apartamento con otras personas y debido a la potencia de su voz se oyó lo que decía. Como consecuencia de su indiscreción me pareció que era miembro de la Seguridad del Estado. Averigüé que era miembro jubilado de la Guardia Civil.
    Entre Marzo y Junio de 1999 viví en una urbanización de un pueblo de Murcia llamado Monteagudo. Aquí se empezó a utilizar las emisiones de ondas electromagnéticas de una forma intensiva desde alguno de los dos bungalows contiguos al que yo ocupaba. La urbanización aún estaba en obras y fue aprovechado por la Seguridad del Estado para colocar algunos de sus hombres entre los obreros (uno de ellos participó con posterioridad en un montaje de tipo sexual con un niño en la ciudad en la que resido actualmente), hubo montaje policial de tipo sexual.

    PRIMER DOMICILIO DE LA CIUDAD DONDE VIVO ACTUALMENTE.
    En Junio de 1999 me traslado a vivir a una capital del interior del país. Aún sigo viviendo en esta ciudad. En el piso contiguo al apartamento que alquilé vivía un matrimonio, a estos se les hizo vender su piso a dos personas que la Seguridad del Estado introdujo en el edificio en Septiembre de ese año. Por el comportamiento de estas personas en su afán por ridiculizarme, faltarme el respeto y acosarme, no había duda de su pertenencia a la Seguridad del Estado, lo hacian sin pudor ni temor, se sabían impunes. Para que estas dos personas pasasen desapercibidas y no levantasen sospechas en sus actividades se introdujo al hombre como empleado en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social, a la mujer se la introdujo como funcionaria en un juzgado. El elemento masculino de la pareja me acosó sexualmente en varias ocasiones. Por la noche tenía la costumbre de subirse a su casa la bolsa de basura que yo depositaba en la calle instantes antes (entonces no habían contenedores donde echar las bolsas de la basura). Un tiempo después de la llegada de esa gente al edificio me di cuenta de que desde su vivienda se estaban realizando las emisiones de ondas electromagnéticas. Por los síntomas que yo tenía a nivel físico y anímico y no habiendo ninguna circunstancia o condicionamiento físico o ambiental que provocase esos efectos solo cabía pensar que los síntomas eran producidos a través de emisiones de ondas electromagnéticas, ese era el nombre que por lógica más se acercaba a la causa de los efectos.

    En ese primer domicilio de la ciudad donde vivo actualmente se comenzó a hacer fuertes emisiones de ondas electromagnéticas. A consecuencia de ellas la memoria se ve gravemente afectada. Se producen mareos y desorientaciones espaciales. Pequeñas e instantáneas perdidas de conciencia en las que por breves segundos uno no sabe donde está, no se sabe que hace uno en un determinado lugar, y en alguna ocasión hasta no se tiene conciencia de quien se es. Afortunadamente estas situaciones duran pocos segundos.
    Después de haber estado expuesto a las emisiones de ondas electromagnéticas sus efectos pueden durar varias horas. Si han estado emitiendo con alta intensidad toda la noche sobre la victima mientras esta duerme los efectos pueden durar todo el día. La persona se despierta extremadamente cansada y pasa el resto del día como si no hubiese descansado en toda la noche. Se tiene mucha confusión y cuesta trabajo concentrarse en algo. La memoria falla bastante. Si se hacen movimientos bruscos o rápidos se sienten mareos. Hay molestias en la cabeza, en los ojos la tensión existente en ellos parecen que se van a salir de los cuencos de los ojos, las fosas nasales se resecan y duelen. A la victima se la deja en una situación de absoluta confusión e indefensión ya que los sentidos los tiene embotados.
    Dichas emisiones se notaban especialmente cuando estos vecinos de la Seguridad del Estado las emitían localizadas sobre la zona que hay entre el oído y ojo derechos, la zona derecha de mi cuerpo era la que daba a la zona de la vivienda de esa gente cuando yo me sentaba en el sofá de mi salón.
    En Diciembre de 1999 puse dos denuncias en un juzgado contra esas dos personas y fueron archivadas por el juez. La primera denuncia fue hecha por atentado a la salud pública y en ella indicada que se estaban realizando emisiones de ondas electromagnéticas que afectaban a la salud física y psíquica.
    Al año siguiente de poner la denuncia, en el número de Septiembre del 2000, la revista Más Allá de la Ciencia publicó un articulo que trataba precisamente de emisiones de ondas electromagnéticas, sus efectos y usos sobre la población. Entregué una fotocopia del articulo al secretario del juzgado para que este lo hiciese llegar al juez y que viese que lo que yo había denunciado no eran inventos, que esas cosas se estaban haciendo en nuestro país, y que concretamente se me utilizaba a mi como objeto de esos trabajos y experimentaciones. Nunca tuve noticias del juzgado.

    En este primer domicilio, aparte de las personas que introdujeron ex profeso en la vivienda contigua a la mía, también consiguieron la colaboración de las dos vecinas del apartamento situado encima (3º dcha.) del que yo ocupaba (2º dcha.). Con el tiempo, y debido a que he cambiado varias veces de domicilio, me he dado cuenta de que prefieren para hacer las emisiones de ondas la vivienda situada por encima de la victima, independientemente de que tengan también otra vivienda operativa en el mismo edificio. Esto queda corroborado por lo que he leído en algunos libros y revistas de que la comunicación mental se realiza a través de la zona situada en la cima de la cabeza. También es importante tener en cuenta el efecto psicologico de sumisión e indefensión que causa en la victima el que las actividades de acoso y tortura se realicen a un nivel fisico situado por encima de él.
    Ignoro si estas dos señoras se prestaron voluntariamente a hacer las emisiones de ondas desde su vivienda -posiblemente a cambio de dinero- o tuvo la Seguridad del Estado que recurrir a la utilización de sustancias que anulan la voluntad y permite programar y controlar mentalmente a las personas. A este respecto tengo que recordar que el periódico El Mundo publicó hace muchos años una noticia referente a que el CESID, ahora llamado CNI, secuestraba a ciudadanos con los que experimentaba una droga que anulaba la voluntad -a aquellas actividades se las conoció como “Operación Mengele-, se abrieron diligencias judiciales y posteriormente el caso fue archivado.

    Esa sustancia utilizada entonces por el CESID, u otra bastante más perfeccionada dado el tiempo transcurrido, es probablemente el medio empleado sobre algunas personas para utilizarlas contras su voluntad en los montajes de la Seguridad del Estado. Razono a continuación esta opinión:

    En dos ocasiones que iba yo conduciendo mi automóvil -Agosto de 1997 y Mayo de 2004- se hizo abalanzar contra mí automóvil a otro automóvil conducido por personas que previamente debían de haber sido tratadas con esas sustancias experimentadas por el servicio secreto para anular la voluntad. Es lógico deducir que iban bajo el efectos de esas sustancias y controlados mentalmente ya que no de otra forma una persona echa el automóvil que conduce sobre otro automóvil sabiendo que de ese choque puede morir en el accidente que está a punto de provocar. Cuando la segunda persona hizo abalanzar su coche sobre el mío -él estaba esperando en un cruce de carreteras- me estaba mirando y en su rostro no se reflejaba temor por lo que estaba a punto de pasar, reflejaba normalidad y estado de tranquilidad conforme se dirigía con su automóvil a interceptar el automóvil que yo conducía. Cuando inmediatamente después del accidente hablé con el otro conductor deduje por su comportamiento, por las cosas que decía y ciertos movimientos de cabeza que hacía, que había sido preparado previamente para ser controlado mentalmente y provocar el accidente en el que sin duda alguna se pretendía que yo muriese.

    No tengo la menor duda de que la Seguridad del Estado utiliza sustancias que permiten programar mentalmente a las personas. Aparte de haberlas utilizado sobre estas dos personas para provocar accidentes sé que se está utilizando esa sustancia sobre un maestro de escuela de gran parecido conmigo y al cual están utilizando como doble haciéndolo pasar por mi; de este asunto del doble hablaré más abajo de este escrito. No seria de extrañar que algunas de las personas que colaboran con la Seguridad del Estado lo hagan bajo el efecto de las citadas sustancias que anulan la voluntad.

    Volviendo a esas dos señoras del 3º dcha. he de decir que una de ellas fue despedida de los grandes almacenes donde trabajaba por tener cáncer. Ignoro si ese motivo es suficiente para despedir de su trabajo a una persona, en el caso de que no lo sea cabe pensar que se presionó a su empresa para hacerlo y así condicionarla, ante el problema económico que se le presentaba como resultante de la perdida del trabajo, a aceptar colaborar con la Seguridad del Estado a cambio de dinero, independientemente de que también se utilizase sobre ellas la sustancia que hace perder la voluntad para condicionarlas a no negarse a realizar la actividad que se les iba a proponer. Al principio eran estas personas simpáticas y tenían un comportamiento normal; pasado un tiempo empezó a cambiar su comportamiento, se volvieron ariscas y mal educadas. A veces se les notaba temor al verme. No tengo la menor duda de que a estas dos personas se les facilitó por la Seguridad del Estado instrumentos de alta tecnología para utilizarlo sobre mi desde su vivienda, explicar los detalles que justifican esta certeza haría excesivamente largo este escrito de lo que ya lo es.

    En ese primer domicilio como en los dos siguientes ha entrado ilegalmente en ellos la Seguridad del Estado. En el primero dejaban constancia de su entrada dejando los cuadros que adornaban las paredes ostensiblemente torcidos. En una de las entradas ilegales que hicieron en ese domicilio me robaron una libreta donde tenía anotado nombres y lugares relacionados con las actuaciones de la Seguridad del Estado. Los datos que figuraban en esa libreta solo podían interesar a la Seguridad del Estado y nunca antes o después me fue robado nada más, por tanto quienes entraban ilegalmente en mi domicilio solo podían ser miembros de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado.
    En este primer domicilio, al igual que en los dos siguientes, habían colocado algún dispositivo en el televisor que les permitía subir o bajar el volumen a voluntad de ellos. Por medio de las emisiones de ondas se puede hacer dormir a una persona contra su voluntad. A veces me dormían y cuando me despertaba estaba el volumen del televisor excesivamente alto. Pienso que el motivo de esto era para crear entre el vecindario la idea de que yo era una persona ruidosa y alterada.

    ORDENADOR.
    Viviendo en este primer domicilio compré un ordenador. Pasados unos días después de su compra encontré bloqueado el acceso a él, había entrado la Seguridad del Estado en mi domicilio y había cambiado la clave que yo creé para acceder a él como administrador. La primera vez que recurrí a utilizar el servicio de asistencia técnica telefónica del fabricante ya tenía esa empresa mis datos personales y el número de serie del ordenador. Hablé por teléfono con el hipermercado que me había vendido el ordenador y me dijeron que ellos no habían facilitado al fabricante mis datos, que no era esa la costumbre, que los datos los obtenía el servicio técnico del fabricante la primera vez que se ponía en contacto con él el cliente. Solo cabe admitir que fue un miembro de la Seguridad del Estado el que se puso en contacto con el fabricante para dar de alta el ordenador haciéndose pasar por mi, lo que no es de extrañar por lo que explico más abajo sobre el asunto del doble.
    Instalé en el ordenador un programa de 3D llamado Bryce. Yo hacía con este programa bodegones y paisajes. A veces me faltaba de la carpeta de archivo de esos trabajos alguno de los que yo había realizado, en su lugar me encontraba con trabajos no realizados por mi y colocados por la Seguridad del Estado en los que se representaban órganos genitales masculinos. Para hacer esto tenían que entrar en mi domicilio y manipular directamente el ordenador o manipularlo a distancia a través de algún chip o programa instalado previamente por ellos. Lo más probable es que el autor de esas entradas ilegales fuese el miembro de la Seguridad del Estado que introdujeron como vecino en el 2º Izdo.

    UTILIZACION DE MENORES EN LOS MONTAJES DE LA SEGURIDAD DEL ESTADO.
    La Seguridad del Estado se puso en contacto con un matrimonio residente en el 3º Izda. que tenían un hijo y una hija. Cosas muy graves debieron de decirles sobre mi para que accediesen a poner a la niña una mujer de la Seguridad del Estado que la recogía de la escuela o guardería al medio día.
    A veces, cuando yo regresaba al medio día a casa, esa mujer al verme llegar ponía a la niña delante de la puerta para obstruir el paso, yo esperaba frente a la puerta a una distancia prudente y cuando ella veía que no le hablaba ni tocaba a la niña para separarla de la puerta y poder entrar en el edificio le decía que se separase y dejase pasar.
    Pasado un tiempo al volver a casa encontré ante la puerta del edificio a una joven, la puerta estaba abierta y junto a ella en el interior de la entrada del edificio se encontraba la niña, esta al verme dijo “Este señor me …” , los puntos suspensivos corresponden a la palabra que no llegó a pronunciar y que sustituyó por risas. Es obvio que la niña iba a decir “Este señor me toca” ya que era bastante obvio las intenciones que movían a la mujer que con anterioridad había “cuidado” a la niña. La joven que ese día estaba ante la puerta del edificio es la misma persona que en lo sucesivo se dedicaba a llevar y traer a la niña a la guardería o colegio. Por lógica se deduce que la mujer que cuidaba anteriormente de la niña desapareció de escena una vez que tuvieron claro que yo no tocaría a la niña. Y puesto que no consiguieron tal objetivo, del cual habría sido testigo esa mujer, hicieron que tocase a la niña el doble que de mi tiene la Seguridad del Estado. Puesto que esa niña parece que por su edad no estaba nunca sola el tocamiento o los tocamientos se debieron de producir en presencia de personas adultas y con el consentimiento de estas. Creo que hay más posibilidades de que la niña fuese sometida al tocamiento del doble a que la niña fuese obligada por sus padres a decir que yo la tocaba.
    Consulté con dos abogados de esta ciudad el asunto de la utilización de la niña en montajes y me contestaron los dos que la policía podía decir lo que quisiese de mí a los padres de la niña y que estos podían dejar la niña a la policía para lo que quisiesen, que en todo caso yo no era quien para denunciar nada, que los que debían de poner la denuncia eran los padres de la niña. Poco después de hablar con el segundo abogado fue sacado del edificio el matrimonio con los dos hijos. Obviamente el segundo abogado puso en conocimiento de la policia la consulta profesional que le hice y esta para evitar problemas presionó a los padres de la niña para que cambiasen de domicilio.

    SEGUNDO DOMICILIO DE LA CIUDAD DONDE VIVO ACTUALMENTE.
    Cumplidos los cinco años legales del mantenimiento del contrato de alquiler del primer domicilio me tuve que buscar otro domicilio. En este segundo domicilio entré a vivir en Junio de 2004 y continuaron en él con las emisiones de ondas electromagnéticas desde el piso situado encima del que yo alquilé.
    El piso (9º izdo.) situado encima del que yo alquilé (8º izdo.) es propiedad de la suegra del decano de los abogados de esta provincia. En ese piso no vivía nadie. El decano vive en el 9º dcha. y utilizaba el piso vacío de enfrente situado encima del mío para hacer las emisiones de ondas electromagnéticas sobre mí. Este individuo tuvo siempre un comportamiento extravagante. Desde el primer momento se dedicó a crear un ambiente enrarecido. Yo no me enteré de quien era él hasta unos meses después de ir yo a vivir a ese edificio. Me enteré de que él vivía en el edificio el día que hice el traslado de mís cosas desde el anterior domicilio, ya estaba firmado el contrato y había entregado la primera mensualidad y la fianza. Me causó mala impresión saber que él vivía allí, si lo llego a saber antes no me hubiese traslado a vivir allí. Esa mala impresión que me causó el saber que allí vivía el decano se ha visto confirmada posteriormente ante su disposición a realizar desde la vivienda situada encima de la mia la practica de la tortura y posteriormente prestarse a poner una falsa denuncia contra mí de amenaza de muerte. Más abajo expongo el comportamiento del colegio que el representa y los antecedentes del comportamiento judicial, ello justificaría el comportamiento del decano desde que yo entré a vivir en ese edificio y su disposición a colaborar en la represión y tortura efectuada sobre mi por la Seguridad del Estado. La primera vez que vi a esta persona en el edificio fue unas semanas después de entrar a vivir yo allí, él salía del ascensor y al verme en la entrada me saludo verbalmente con una extraña alegría y simpatía, me resultó evidente que él sabía quien era yo, yo no sabía aún que él era el decano, solo conocia su nombre. Posteriormente me lo crucé en la calle dos veces y al verme ponía mala cara, bajaba la cabeza y no saludaba. Fue una de estas dos veces cuando me di cuenta de que era el decano de los abogados pues habían cambiado la presentación de la pagina web del colegio de abogados y venía en ella su foto. En Septiembre de ese año coincidí con él en la entrada del edificio donde vivíamos y le hablé sobre un tema de un empleado del colegio el cual me había negado algo a lo que yo tenía derecho. El decano reconoció que yo tenía derecho a lo que se me negó, al despedirnos se me ofreció para lo que necesitase.
    Al día siguiente de esta conversación coincidimos otra vez en el edifico y comenzó a tener un comportamiento más extravagante que el que tenía antes de nuestra conversación. Desde este día cada vez que coincidíamos en el edificio me negaba el saludo y cuando se había asegurado de que no había nadie más que pudiese oírlo se ponía a hacer fuertes sonidos guturales, a silbar, a tararear.
    Un tiempo después de estar viviendo allí oí en el edificio la voz del miembro de la Seguridad del Estado que había introducido la Seguridad del Estado en mi anterior vivienda. Seguramente venía a enseñar al decano de los abogados o a la mujer del 7º izdo. el manejo de los emisores de ondas electromagnéticas.
    En este segundo domicilio continuaron las fuertes emisiones de ondas con los efectos ya reseñados en mi primer domicilio y se comenzó con nuevos métodos de experimentación de las posibilidades que ofrecen las ondas electromagnéticas.
    Algunas noches me despertaba en la cama con grandes taquicardias y una total rigidez corporal que impedía moverme. Presa del pánico y del agotamiento acababa dormido y cuando me despertaba por la mañana estaba exhausto. Cuando se me exponía a esta experiencia estaba durante los siguientes días con mucho agotamiento físico y mental.
    Otras noches lo que se hacia era provocar la rigidez corporal que impedía que me pudiese mover e incorporarme de la cama, previamente a que me despertasen se había provocado una exagerada subida de la temperatura en la habitación, parecía que estuviese ardiendo. La primera vez lo pasé muy mal, tenía mucha angustia por creer que había un incendio en el edificio y que al estar inmovilizado y no poder moverme acabaría pereciendo en él. Con esa angustia acabé dormido por el agotamiento. Las siguientes veces ya no me preocupé tanto pues sabía que no había ningún incendio y que se trataba de experimentaciones con las emisiones de ondas. En alguna ocasión provocaban el enorme calor pero sin inmovilizarme en la cama, entonces me incorporaba y salía de la habitación y comprobaba que el calor estaba también en la habitación contigua y en la cocina y que los cristales de las ventanas estaban empañados de humedad y resbalaban por ellos gotas de agua.
    Estas experiencias relacionadas con la provocación de enorme calor es posible que se hiciesen desde el piso inferior al que yo ocupaba, ya que si se hubiese hecho desde el piso superior al mío la onda de calor proyectada podría haber afectado a los habitantes del piso inferior, una mujer y sus dos hijos. Es sabido que en las emisiones de ondas electromagnéticas sobre las personas se puede controlar el alcance de las mismas y solo ser afectada la persona objetivo. Posiblemente en la producción del excesivo calor también puedan controlar el alcance y distancia del mismo y que no se vea afectada ninguna otra vivienda, en este caso no tenían problema en realizarlo desde el 9º Dch. ya que no se verían afectadas las personas que vivian en el 7ºIda. Más abajo explico lo relacionado con las personas que habitaban el piso situado debajo del mío, los cuales también eran objeto de experimentación por control mental.
    Algunas noches era dormido mientras estaba sentado en una butaca viendo la televisión. Cuando me despertaba estaba totalmente inmovilizado en la butaca, no podía moverme lo mas mínimo, y el televisor se encontraba con el sonido a todo volumen. No podía moverme ni incorporarme de la butaca para bajar el volumen del televisor. Me tenían así un rato, luego me dormían otra vez y cuando me despertaba ya habían normalizado el volumen del televisor por control remoto.
    En ese domicilio la forma que tenían de hacerme saber que entraban en mi domicilio durante mí ausencia era dejando grandes charcos de agua en el suelo. En dos ocasiones me fue sustraída la documentación del automóvil, posteriormente era devuelta dejándola en el lugar de donde había sido sustraída.

    El decano de los abogados tenía interés de que yo fuese consciente de que era él el que hacía las emisiones de ondas electromagnéticas desde el piso situado encima del mío y para tal fin hacia lo siguiente:

    Repentinamente y por unos segundos ponía la emisión de ondas en una intensidad tan extremadamente elevada que me obligaba a encogerme sobre mí -esta era una instantánea e instintiva reacción corporal de protección-, repentinamente cesaba la fuerte emisión de ondas y tras breves segundos se oía un fuerte golpe de cerrar una puerta de piso en la planta 9ª (el decano sale de encima de mi vivienda) seguido de fuertes y esperpénticos sonidos guturales con los que quiere hacerme saber que ha sido él el que acaba de exponerme a la fortísima emisión de ondas, seguidamente se oía otro fuerte golpe de cerrar una puerta de vivienda (se entraba a su vivienda situada enfrente de la vivienda desde donde hacía las emisiones de ondas), a veces no se oía el segundo golpe de puerta y se oía bajar el ascensor y desde su interior hacer esperpénticos sonidos guturales. Las primeras veces de suceder esto yo abría la puerta de mí piso y comprobaba que en la planta de arriba estaba encendida la luz del pasillo, lo cual era otra pista más que dejaba el decano de que las emisiones se hacían desde la planta superior. En las dos plantas del edificio situadas por encima de mí vivienda solo vive el decano con su mujer y su hija. No hay la menor duda de que ese individuo quería demostrar que él era el encargado de hacer las emisiones de ondas electromagnéticas sobre mi y quería demostrar también que es impune en la comisión de su delito por la violación de los derechos fundamentales de la persona a través de la tortura física y psíquica que supone estar expuesto a esas emisiones de ondas electromagnéticas. En lo que explico a continuación se ve claramente hasta que punto estaba implicado el decano en la represión y tortura por medio de las emisiones de ondas y de que también estaba al tanto de los trabajos que realizaba la Seguridad del Estado sobre otros vecinos del inmueble.

    UTILIZACION DE VECINOS PARA CREAR CONFLICTO, PREVIAMENTE SE LES ANULA LA VOLUNTAD Y SON PROGRAMADOS PARA PODER UTILIZARLOS.

    Los irracionales comportamientos de la mujer y el niño del 7º izda. que relaciono a continuación son un exponente de que a estos se les debió de tratar con esa sustancia con la que experimentaba el CNI, antes llamado CESID, que hace que las personas pierdan la voluntad y que sean programadas para dirigirlas telepaticamente por control mental. No hay que descartar que a estas personas del 7º izda. se las mediatizase también para tener ese comportamiento a través de emisiones de ondas electromagnéticas realizadas desde el 6º izdo., en este piso vive un abogado que llevará el decano como falso testigo de unos hechos que no han sucedido en el juicio que se celebrará contra mí como consecuencia de su falsa denuncia de amenaza de muerte ordenada por la Seguridad del Estado.
    La vecina del 7º Izda. y su hijo tenían la costumbre cuando llegaban al edificio de llamar a mi vivienda tocando el timbre situado junto a la puerta de la calle, no contestaban cuando yo respondía a su llamada y se subían en el ascensor a su piso. Debido a la alta frecuencia con la que llamaban al timbre y a que inmediatamente subían a su piso no hay duda de que eran ellos, además un día el hijo tocó el timbre de mi casa y segundos después se lo oyó decir excesivamente contento y en tono de voz alto mientras salía del ascensor para entrar en su vivienda “Mamá le he tocado al timbre”. No hay duda de que lo hacían con la intención de molestar y enrarecer la convivencia vecinal.
    Cuando yo me ponía a lavar la ropa en la galería de mi vivienda tenía la costumbre la mujer del 7º Izda. de ponerse ella en su galería a hacer girar sus cuerdas de tender la ropa sobre los rieles, los cuales debían estar enrobinados ya que hacían mucho ruido, quizás fueron enrobinados ex profeso para ese trabajo ya que se trataba de que se oyese continuamente al girarlos . Estaba así durante todo el tiempo que yo estuviese lavando. Cuando yo terminaba de lavar la ropa me asomaba a la ventana y comprobaba que la mujer del 7º izda. no había tendido nada en las cuerdas de su casa, solo en dos o tres ocasiones tendió dos pequeñas prendas, cantidad de ropa que no justificaba que se pasase tanto tiempo haciendo girar las cuerdas. Previamente a ponerme a lavar la ropa comprobaba que no tenía tendida ropa esa señora en las cuerdas de su vivienda, lo que justifica el calificativo de irracional en su comportamiento.
    Era normal que el niño y la niña del 7º izda. regañasen cuando se encontraban en su vivienda. A veces pasaban varios días seguidos sin oírseles y esto me llamaba la atención, inmediatamente de percatarme de esa circustancia el niño empezaba a hacer un peculiar sonido vocal. Esto sucedió varias veces, las suficientes como para deducir que no era casualidad, y menos casualidad aún por lo que explico a continuación de como continúa este asunto con el comportamiento del decano.
    En dos ocasiones el decano de los abogados imitó el sonido que el niño hacía cuando yo me extrañaba de no oírles regañar a él y a su hermana. La primera vez sucedió nada más salir el decano del ascensor en el 9º, acto seguido de imitar el sonido se oyó un fuerte golpe de puerta. Nada más oír el peculiar sonido, pero emitido en esta ocasión por un hombre adulto, me dirigí a la puerta de mi vivienda y la abrí, me asomé a la escalera y pude ver como estaba encendida la luz del 9º (donde reside el decano) y que desde el interior de una vivienda de esa planta se oían grandes carcajadas de un hombre y una mujer (al decano y a su mujer les hace gracia lo que sucede en el edificio y que se utilice a la gente contra su voluntad y se vulneren sus derechos). La segunda vez imitó el decano ese sonido -no le salió tan perfecto como la primera vez y esta segunda vez parecía más bien el aullido de un lobo- cuando bajaba en el ascensor desde la planta 9ª, al oír los aullidos abrí la puerta de mi vivienda y comprobé que estaba encendida la luz del pasillo de la planta 9ª, no había duda de que era otra vez el decano de los abogados que acababa de salir de su piso y bajaba en el ascensor.

    Se deduce de este hecho que los medios con los que cuenta la Seguridad del Estado para realizar el control sobre los ciudadanos son muy avanzados y sofisticados. Téngase en cuenta que la respuesta del niño a mi pensamiento es casi instantánea y esto implica una interrelación muy grande entre las distintas personas y los medios que intervienen en el operativo de la Seguridad del Estado que están conectados con mi mente y la del niño.

    Creo que no es necesario exponer ahora cábalas de cómo pueden hacer esto, todos los que somos victimas de estos trabajos de campo y experimentaciones nos lo podemos imaginar. Lo que si es importante resaltar, porque demuestra que este hecho expuesto no son delirios ni obsesiones y que obedece a realidades que escapan al ámbito de lo ordinario del común de los ciudadanos, es que lo sucedido mentalmente entre el niño y yo es conocido por otra persona que vive en el mismo edificio, el decano de los abogados, y que este colabora con la Seguridad del Estado en las emisiones de las ondas electromagnéticas desde un piso propiedad de su suegra (cabe pensar que también lo puede estar haciendo desde su propia vivienda , el 9º dcha., sobre las personas que viven en el 8º dcha., aquí vive la madre de un politico del Partido Popular a la que el decano lleva de testigo al juicio). Si los sonidos emitidos por el niño en respuesta a mis pensamientos fuesen delirios, obsesiones, o fantasías mías, no estaría ese hecho en conocimiento de nadie más y no se habría producido la vergonzosa actuación del decano.
    Es obvio que ese individuo es puesto al corriente de las incidencias que ocurren en el edificio dentro del operativo que la Seguridad del Estado está desarrollando en el mismo, y en el cual él juega un papel muy importante. El decano es un elemento importante dentro de la represión ejercida sobre los ciudadanos. No es de extrañar que haya puesto una falsa denuncia de coacciones y amenaza de muerte contra mi.
    Es importante resaltar que la Seguridad del Estado no tiene ningún tipo de miramientos o escrúpulos en la realización de sus fines. También hay que resaltar que hay personal civil carente de ética y escrúpulos que se presta a dañar a otros ciudadanos y a colaborar en la vulneración de los derechos fundamentales recogidos en la Constitución.

    El 24 de Octubre de 2006 puse en poder de los vecinos del inmueble un sobre en cuyo interior había introducido un escrito donde les explicaba mi caso y que desde el piso situado encima del mío se estaban haciendo las emisiones de ondas electromagnéticas. En el sobre introduje también acompañando a mi escrito unas fotocopias del conocido articulo de Más Allá de la Ciencia sobre las emisiones de ondas electromagneticas, una información bajada de Internet sobre el científico español José Manuel Rodríguez Delgado, la ponencia sobre las emisiones de ondas electromagnéticas de la profesora Jutta Schmitt, una información sobre la ondas Schumann, y fotocopia del escrito del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo donde me comunicaban que mi demanda contra el Estado iba a ser estudiada por el Tribunal.

    Unos días después, el 31 de Octubre de 2006, puso el decano de los abogados, una falsa denuncia contra mi por coacciones y amenaza de muerte. El 2 de Noviembre fui detenido con amenazas de los miembros de la Seguridad del Estado de emplear sobre mi la violencia física y encerrado en los calabozos de la Policía Nacional, al día siguiente fui puesto a disposición judicial. En la actualidad me encuentro en libertad provisional y con un alejamiento de mi domicilio y del falso denunciante y su familia de 300 metros.
    No hay la menor duda de que detrás de la falsa denuncia del decano de los abogados se encuentra la Seguridad del Estado y que su finalidad es desprestigiarme y criminalizarme para hacerme pasar por enfermo mental para que no sea creíble mí denuncia de que existe la tecnología consistente en la emisión de ondas electromagnéticas que se utiliza en el control de los ciudadanos y en la producción de enfermedades. Por las también implicaciones judiciales en el caso no existe duda de que el asunto es un secreto o razón de Estado que se tiene que sustraer a la opinión publica.
    Los cuatro primeros profesionales de la abogacía que se han ido sucediendo en mi supuesta defensa han colaborado en beneficiar a la parte contraria. Hace pocos días que he contratado una nueva profesional de la abogacía para que defienda mis intereses frente a la falsa acusación del decano de los abogados.
    _________________
    Afectado ondas electromagneticas y control mental

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    Caso afectado por emisiones de ondas electromagneticas II

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    AZA

    Joined: 10 Jun 2008

  2. AZA
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    Location: España
    PostPosted: Fri Jul 18, 2008 4:55 pm Post subject: Caso afectado por emisiones de ondas electromagneticas II Reply with quote

    ——————————————————————————–

    Tercer domicilio en la capital donde vivo actualmente
    En este domicilio entré a vivir en Mayo del 2007. Como en los dos anteriores también ha conseguido la Seguridad del Estado que desde el piso situado encima (5º A) del que yo ocupo (4ºA) se efectúen las emisiones de ondas electromagnéticas.
    En el piso 5ºA habitan un abogado y una empleada de la Cámara de Comercio. Estas dos personas viven aquí desde hace unos años según otros vecinos a los que he preguntado. Pueden haberse prestado voluntariamente a realizar el trabajo, quizás por dinero, o puede que previamente a que les ofreciesen colaborar con la Seguridad del Estado hayan sido tratados con la sustancia en poder del CNI, u otro nedio, que anula la voluntad y permite programar mentalmente a las personas. Lo más lógico es que las programaciones lleven incluido que no se acuerden las personas sometidas a ella de que han sido programados, estas personas creerían colaborar voluntariamente. Sea cual sea la forma en la que participan lo cierto es que demuestran crueldad y ausencia de escrúpulos. Todos los días, durante el día y la noche, soy sometido a las emisiones de ondas, unas veces con más intensidad que otras. Todos los días me despierto como si no hubiese descansado por la noche. Paso el resto del día confuso, con problemas para concentrarme y analizar, sobre todo las primeras horas de la mañana. Hacen las emisiones de ondas extremadamente fuertes cuando hago algún escrito relacionado con mi caso y en los días previos a la entrevista concertada con algún profesional de la abogacía para proponerle que lleve mi caso. Ponen muy fuerte las emisiones de ondas cuando emprendo alguna nueva actividad que puede suponer una ayuda para salir del acoso y aislamiento al que me tienen sometido. Cuando ponen muy fuertes las emisiones se crea mucha tensión en los ojos, se resecan las fosas nasales, la lengua, la garganta y las vías respiratorias del pecho, se tienen cefaleas y problemas con la respiración. Los sentidos se embotan y uno se encuentra en una gran confusión, mentalmente está anulado y no puede tomar decisiones; la persona ve y oye, pero no tiene plena conciencia de lo que ve y de lo que oye, se está ausente. En estas circunstancias de fuerte emisión de ondas electromagnéticas y embotamiento de los sentidos es cuando más facilidad tienen los especialistas en telepatía y control mental de la Seguridad del Estado para hacer su trabajo. El individuo que me colocaron de vecino en mi primer domicilio es un buen especialista, así como un tipo con ausencia total de escrúpulos, su mente ha sido estructurada para hacer el mal.

    En los tres domicilios utilizados por mi se lleva a la practica una táctica de acoso psicológico consistente en seguir a la victima desde el piso de arriba en sus desplazamientos por su casa. En los dos domicilios anteriores esta táctica era moderada en comparación con el actual domicilio, aunque lo suficientemente persistente para que no pasase desapercibida y la victima tenga conciencia de que no es casualidad y se hace intencionadamente. La táctica consiste en seguir desde el piso de encima a la victima cuando se desplaza por su casa a cualquier lugar de ella, la victima se dirige a algún lugar de su casa y cuando llega a ese lugar se hace en el lugar correspondiente del piso de arriba algún ruido fuerte consistente en dar un fuerte golpe con la puerta de la habitación o del armario, o hacer chirriar algún mueble al arrastrarlo por el suelo, a veces hacen las dos cosas. En los dos primeros domicilios esto iba acompañado algunas veces de previo seguimiento con fuertes pasos en el mismo trayecto que la victima. La numerosa y sistemática frecuencia con la que se realiza esta táctica, sobre todo en mi actual domicilio, aleja totalmente la sospecha de delirio persecutorio o de coincidente casualidad. Se realiza intencionadamente para socavar la moral de la victima. Se hace con la intención de que la victima sepa que desde el piso que hay encima del suyo se le tiene vigilado y que carece de intimidad. Para hacer este tipo de trabajo -obviamente por las mismas personas que realizan también las emisiones de ondas electromagnéticas- es preceptivo que se les haya facilitado algún instrumento tecnológico que les permita visualizar a la victima en el interior de su vivienda; posiblemente se utilice un instrumento que permite ver la silueta humana en colores según la intensidad del calor que emana su cuerpo, no hay que descartar que dispongan de tecnología que les permite ver el interior de una vivienda, posiblemente se haga emitiendo un determinado y especifico tipo de ondas sobre la vivienda y estas al retornar reproducirían fielmente los objetos y personas que atraviesan.
    En mi actual domicilio llega a practicarse esta táctica de acoso psicológico de una forma enfermizamente obsesiva por parte de las personas que habitan el piso de encima. A esto hay que añadir que siempre que me encuentro en casa se está haciendo emisión de ondas electromagnéticas sobre los lugares de ella en que más tiempo estoy realizando alguna tarea.
    Prácticamente todo el tiempo que estoy en el interior de mi vivienda se producen los seguimientos de una forma muy persistente. Cuando la mujer se iba a trabajar por las mañanas, desde Mayo a Diciembre de 2006, los seguimientos se notaban porque siempre desde encima del lugar de mi casa al que yo me desplazaba se hacía el correspondiente golpe de puerta o se corría un mueble sobre el suelo produciéndose el correspondiente chirrido, a veces eran las dos cosas. Durante estas horas de la mañana que ella estaba trabajando el autor de los seguimientos y los ruidos que se producían debía de ser su marido o la persona de la Seguridad del Estado que los sustituye algunos fines de semana y en vacaciones. La mujer regresaba del trabajo al medio día, ya por la tarde y la noche los seguimientos iban acompañados de un fuerte taconeo de zapatos de mujer por el recorrido que yo hago de un sitio a otro de mi casa, al llegar al destino se produce al igual que por la mañana un fuerte golpe de puerta y/o se arrastra un mueble por el suelo con el correspondiente chirrido. Unos meses después de entrar a vivir en este domicilio, y en previsión de que la Seguridad del Estado les diese al matrimonio del 5ºA la orden de poner otra falsa denuncia contra mí, hablé con el presidente de la comunidad de propietarios del edificio para ponerle al corriente de mi situación, le expliqué el asunto de la falsa denuncia del decano de los abogados en el anterior domicilio y del comportamiento del matrimonio del 5ºA en este actual domicilio. Desde esto último limitaron en el piso de encima los seguimientos con taconeos al interior del piso y dejaron de hacerlo desde el salón para que si trascendía mi conversación con el presidente no asociasen los vecinos del 4ºB y 5ºB, colindantes con nuestras viviendas, el fuerte taconeo con lo que yo le había explicado al presidente.
    Prácticamente todas las noches consiguen dormirme cuando me encuentro viendo la televisión sentado en el sofá, hacen que me despierte pasadas unas horas y a veces el volumen del televisor está muy fuerte, aunque no tanto como en mí segundo domicilio. Me despierto muy débil, muy confuso, con molestias en la cabeza, unas veces consigo incorporarme inmediatamente del sofá para irme a la habitación, otras veces tardo bastante en ir tomando conciencia de mí debido al malestar que tengo como consecuencia de lo que me hayan hecho con las ondas durante esas horas que me han obligado a dormir. Después, todas las noches, sean las 24,00, las 02,00 o las 04,00, sea la hora que sea, me siguen por el piso de encima hasta mí habitación, lo hacen con fuerte y ostentoso taconeo de zapato de mujer para que no quede duda de que conocen mis desplazamientos por mi casa. Desde que hablé con el presidente de la comunidad el taconeo lo comienzan en el pasillo, ya no lo hacen desde el mismo salón. Una vez yo en mi habitación arrastran ellos sobre el suelo de su habitación la cama u otro mueble, alguna vez no arrastran nada y se dedican por unos instantes a dejar caer cosas al suelo.
    Con estas tacticas se trata de conseguir que constantemente la victima sea consciente de que desde el piso de encima conocen sus movimientos y de que por lo tanto es vigilado o espiado y que no tiene intimidad. La victima se siente indefensa por esta situación, no puede hacer nada, no puede denunciar lo que está sucediendo ya que sabe que no servirá de nada y lo tomaran por loco.

    Cuando los del 5ºA reciben visita se oye un rato antes un continuo taconeo por toda la casa y muchas salidas y entradas de su vivienda. Parece que esto es debido a que recogen el instrumental tecnológico emisor de ondas electromagnéticas y los visores que tienen repartido por su casa y lo suben al trastero para que la visita que está a punto de llegar no descubra las practicas a que se dedican esta pareja.
    Los del 5ºA son sustituidos en su vivienda por miembros de la Seguridad del Estado durante las vacaciones y cuando se van algún fin de semana a su pueblo. Cuando esto ocurre la persona que los sustituye no hace el seguimiento haciendo ostentación del taconeo, se limita al golpe de puerta y/o arrastrar algo por el suelo haciéndolo chirriar en el lugar de la casa al que se acaba de llegar, ocasionalmente dan fuertes pasos sin taconeo cuando van siguiéndome por la casa; también por las noches se me duerme en el sofá y me despierta un tiempo después con los mismos sintomas que cuando están los propietarios del 5ºA. Una vez que me he despertado y puedo irme a la habitación no hacen ostentación del seguimiento y se limitan a correr algo sobre suelo haciéndolo chirriar o dejar caer cosas sobre el suelo.

    Lo que expongo a continuación es una muestra de hasta que punto son utilizados los vecinos del 5ºA por la Seguridad del Estado para entrometerse en mí vida y mís intereses, modificando con ello mís costumbres:

    Con el fin de hacer ejercicio decidí bajar andando las escaleras del edificio y no utilizar el ascensor. Dos o tres días después de empezar con esta actividad comenzó el hombre del 5ºA a salir de su vivienda al mismo tiempo que yo, él bajaba en el ascensor, previamente él ya había llamado al ascensor para que se encontrase en el 5º y bajar en él cuando yo saliese de mi vivienda. Es obvio que los del 5ºA conocen mis movimientos dentro de la vivienda.

    Cuando yo iba bajando las escaleras se oía el sonido del ascensor y como este se detenía en el bajo y se abría su puerta, no oía instantes después el sonido de la puerta del edificio al abrirse y cerrarse para salir la persona que acababa de bajar en el ascensor. Siendo esto ultimo indicio de que el individuo del 5ºA al salir del ascensor se quedaba en la entrada y no salía a la calle, yo me esperaba en el primer piso a la espera de oír el ruido de la puerta al cerrarse para bajar tranquilamente sin tener que coincidir en el bajo del edificio con mi torturador. Ese individuo se quedaba un rato en la entrada y abandonaba el edificio al ver que yo no aparecía en la entrada, entonces al oir yo el sonido de la puerta al abrise y cerrarse me asomaba a la entrada y al ver que acababa de irse el del 5ºA entonces salía yo a la calle.

    Unos días después de estar con esta dinámica oigo el ruido de cerrarse la puerta del edificio después de salir ese individuo del ascensor, entonces bajo confiado desde el 1º a la planta baja, justo cuando voy a doblar la esquina del pasillo de la entrada aparece muy sonriente el del 5ºA y se echa sobre mí, lo esquivo y salgo del edificio. Obviamente ese individuo estaba esperando justo en la esquina del pasillo para nada más aparecer yo echarse encima de mí buscando el contacto físico (también el individuo que me colocaron de vecino en mi primer domicilio me acosaba fisicamente y llegó a poner su cuerpo en contacto con el mio). Este día fue la ultima vez que bajé andando las escaleras pues deducí que en días posteriores ese individuo seguiría molestándome con su acoso.

    En dos ocasiones, con anterioridad a lo que acabo de exponer, regresaba yo a mi domicilio y me percaté de que ese individuo estaba en el interior de su automóvil aparcado en las inmediaciones del edificio donde vivimos -él estaba con la cabeza girada en la dirección por la que yo tenía que aparecer,-, al verme sale del automóvil manteniendo en todo momento la mirada obsesivamente fija en mí. La primera vez continué hasta el edificio y entré en él, mientras esperaba que llegase el ascensor apareció ese individuo y subimos juntos a nuestras viviendas. En el interior del ascensor también adoptó la actitud de mirarme fijamente con insistencia y descaro, me sentí muy molesto. La segunda vez opté por no entrar en el edificio y pasar de largo para hacer tiempo y volver al edificio después de que el del 5ºA se hubiese subido a su vivienda.

    En alguna ocasión he coincidido con esta gente del 5ºA en la entrada y siempre me ha parecido que su comportamiento no es normal. Da la impresión de que nuestras coincidencias en la entrada no son epontáneas por parte de ellos. En una ocasión bajaba yo en el ascensor, al llegar al bajo y abrirse la puerta me encuentro delante de mís narices el sobaco de esta mujer del 5ºA, era verano e iba al descubierto esa parte de su anatomia. Se encontraba practicamente pegada a la puerta obstruyendo la salida y con el brazo derecho subido y apoyado en el marco del ascensor, me miraba de mala manera y con intensidad enfermiza. Su marido estaba muy sonriente junto a ella.
    Me pareció obvio que no había expontaneidad en el comportamiento de la mujer y que su actitud era intencionada, era evidente que ella sabía que quien bajaba en el ascensor era yo, ella no se hubiese expuesto a que cualquier otro vecino pensase determinadas cosas por su actitud delante del ascensor; las pocas veces que hemos coincidido en la entrada del edificio habiendo otros vecinos presentes tiene un comportamiento muy distinto, pone interes en mostrarse ante ellos como una persona normal.

    Un ejemplo de la intensidad en que nuestras mentes son intervenidas por nuestros controladores y torturadores:

    Un día pensé en seguir a la mañana siguiente a la mujer del 5ºA para averiguar en que trabajaba. Ella se fue andando por la misma calle de enfrente que se iba todos los días cuando salía a primera hora de la mañana de su domicilio.
    Luego cogió la primera calle a su izquierda y siguió andando hasta situarse enfrente del edificio donde están situados los juzgados, cruzó el paso de peatones y se introdujo en el Palacio de Justicia. Cuando yo llegué a la puerta de los juzgados no estaba ella situada junto al escáner por el que se obliga a pasar los objetos de los ciudadanos que acuden a ese edificio y tampoco junto al arco detector por el que se obliga a pasar a los ciudadanos, tampoco la vi que estuviese por la entrada. En el tiempo transcurrido desde que ella entró en el edificio y debía de pasar los controles reseñados anteriormente y entre que yo llegué a la entrada daba tiempo para haberla visto por la entrada. Esto es indicio de que era conocida de los guardas de seguridad y que estaba exenta de pasar los controles de seguridad y por eso no se la veía en las inmediaciones, por lo tanto debía de trabajar en ese edificio de los juzgados.
    Ella se fue esa mañana a la misma hora que los demás días, unos minutos antes de la 8, y se fue por el mismo sitio que se iba todas las mañanas. Me pareció extraño su horario ya que los que trabajan en los juzgados comienzan a llegar sobre las nueve. También me pareció extraño que ella cogiese para ir a los juzgados la calle situada enfrente de nuestro edificio -se emplea más tiempo- y que no se fuese por la calle situada a la izquierda que hace más corto el camino. Me pareció que habían querido darme una pista falsa y que no trabajaba en los juzgados. Se me ocurrió introducir su nombre en el buscador de Internet y apareció en una documentación como empleada de la Cámara de Comercio.

    Efectivamente, había querido engañarme la Seguridad del Estado. La calle por la que la del 5ºA se iba todas las mañanas es la más lógica para ir desde nuestro edificio hasta la Cámara de Comercio, no para ir a los juzgados. El que no se encontrase la del 5ºA en la entrada del Palacio de Justicia no era debido a que fuese empleada de los juzgados y por lo tanto no tubiese que pasar los controles de seguridad. El que no se encontrase en la entrada era debido a que ya habían sido advertidos los guardas de seguridad de que la dejasen entrar sin pasar los controles

    Este episodio es indicio de hasta que punto, y en que medida, la vida de las victimas del control mental estamos intervenidos por nuestros torturadores. La idea de seguirla a la mañana siguiente para averiguar en que trabajaba la tuve la noche anterior mientras esribía en el diario de mí ordenador, anoté en el diario esa intención de seguirla , por lo tanto a través del contacto que matienen los especialistas de la Seguridad del Estado con mi mente, o porque de alguna manera tienen acceso al contenido de mi ordenador, sabían que yo al día siguiente la seguiría cuando saliese ella por la mañana del edificio; entonces la hacen seguir un camino diferente para engañarme y avisan a los gaurdas de seguridad del Palacio de Justicia para que la dejan acceder al edificio sin pasar los controles para hacerme creer que trabajaba en los juzgados. Esto solo es posible debido al constante, intenso e invasivo control mental al que soy sometido por la Seguridad del Estado o al intenso control que se ejerce sobre mi vivienda y la consecuente intervención de mi ordenador con las nuevas tecnologias.
    Nuestras mentes y nuestras vidas están intervenidas continuamente y no tenemos ninguna intimidad.

    UTILIZACIÓN DE UN DOBLE (SOSIAS) DE MI.
    IMPLICACIÓN DE UN POLICIA EN EL USO DE LA SUSTANCIA QUE HACE PERDER LA VOLUNTAD SOBRE EL DOBLE Y EN UN CUÑADO MIO PARA PROVOCAR LA SEPARACIÓN DE MI HERMANA.

    En Junio del 2000 entré por primera vez en el edificio de los juzgados de esta capital donde resido. Me dirigí al juzgado nº 7 que estaba ese día de guardia para ver si podía hablar con el juez y exponerle mi caso para ver la posibilidad de abrir una investigación judicial. El funcionario con el que hablé me dijo que ya había estado yo anteriormente varias veces en el juzgado con el mismo tema de querer hablar con el juez para exponerle mi caso. Me dió unas palmaditas en la espalda al tiempo que me decía peyorativamente que me tranquilizase -no había motivo de ello ya que yo estaba muy tranquilo- y me invitaba a abandonar el juzgado. Como aún no sabía que había un doble de mí pensé que los funcionarios habían recibido ordenes de los responsables de mi caso de no dejarme hablar con los jueces y de darme un trato peyorativo.
    En 22-11-1 me desplazo a Madrid y voy a la sede confederal de Izquierda Unida. Uno de los empleados de esa sede me dice que con anterioridad yo había estado hablando varias veces con él, tanto por teléfono como en persona esa sede confederal. Esto no era posible porque la dos o tres veces que estuve con anterioridad allí me atendieron mujeres, nunca me atendió ningún hombre ni las mujeres me pasaron a hablar con ningún hombre, las varias veces que llamé por teléfono siempre contestaron mujeres, nunca ningún hombre. Entonces empecé a sospechar que la Seguridad del Estado estaba haciendo pasar a otra persona por mí.
    El 7-5-2 hablo desde el teléfono interior de la portería del Congreso con la secretaria de Iñaki Anasagasti en el Congreso de los Diputados. Al decirle mi nombre dice que ya hemos hablado con anterioridad, queda en examinar la agenda del diputado para gestionar una entrevista con él y que ya me llamará para decirme la fecha. No me llamó nunca. Esta era la primera vez que hablaba con la secretaria de Anasagasti y también la primera vez que me puse en contacto con ese grupo parlamentario en el Congreso, por lo tanto era imposible que esa señora hubiese hablado conmigo con anterioridad. Logicamente pensé que esta señora se estaba riendo de mí o de que era el doble con quien había hablado.

    En esta capital donde resido vive un maestro con el cual he sido confundido varias veces por conocidos de él. La primera vez me confundió una señora que lo había conocido el día anterior y habían estado hablando un rato en la casa de él. La segunda vez me confundió con él un paisano de su pueblo. La tercera vez me confundió con él su primo. Esta última persona me dijo donde podía localizarlo y fui a visitarlo a la escuela donde ejerce de maestro. Hay parecido entre los dos y muy bien pueden hacerlo pasar por mi. Me llamó la atención una característica física suya, tiene el cuello más grueso que yo. En ese momento comprendí que esa persona es la que están utilizando como doble de mí pues me acordé de que un tiempo antes estando yo de visita en Altea (Alicante) un conocido de esa población con el que me encontré casualmente dijo haberse cruzado la semana anterior conmigo y que no lo saludé, le extrañó que yo llevase unos días antes el cuello más grueso. Yo había estado la semana anterior en Altea y había regresado a la semana siguiente -cuando me encontré con mi conocido- exclusivamente para comprobar como se comportaba una dependienta de un establecimiento donde estuve la semana anterior y tener un indicio de que el acoso y desprestigio al que me somete la Seguridad del Estado en la ciudad donde vivo se hace también extensible a otras poblaciones a las que eventualmente me desplazo. Esto ya lo sabía de la ciudad donde vivo, pero quería comprobar si también lo hacían en mis desplazamientos a otros lugares porque en mi visita de la semana anterior estuvo siguiéndome por Altea un miembro de la Seguridad del Estado y entró detrás de mi en ese establecimiento, cuando yo salí él se quedó dentro y ya no me siguió. Por su comportamiento en el interior del establecimiento me pareció que posiblemente al ausentarme yo se hubiese dedicado a prevenir a la dependienta contra mi, pues ya sabía entonces que me denigran relacionándome con la delincuencia. La primera vez el comportamiento de la dependienta fue completamente normal, a la semana siguiente se ruborizó al verme entrar en el establecimiento y puso mala cara, durante mi estancia en él local estuvo todo el tiempo con la cabeza agachada evitando mirarme, parecía que tenía temor. En ese momento pensé que la persona que me hizo el seguimiento por Altea la semana anterior había prevenido a la dependienta contra mi y que por eso ella tuvo ese comportamiento. Cuando un tiempo después conocí al maestro con el que me confunden y le vi que el cuello lo tiene más recio que yo me acorde de lo de Altea y comprendí que estaban utilizándolo como mí doble y que lo habían enviado a Altea uno o dos días después de haber estado yo allí.
    Se deduce que el seguimiento policial tenía como motivo saber los sitios a los que yo iba para enviar posteriormente al doble a ellos con determinados comportamientos y que la gente me achaque a mi esos comportamientos y crear una opinión errónea sobre mi. Esto es algo que he podido comprobar muchas veces por las reacciones de algunas personas al verme, tanto en la ciudad donde vivo actualmente como en otras poblaciones a las que me desplazo habitualmente.

    Un ejemplo más de que utilizan al doble enviándolo a los mismos lugares a los que yo voy:

    El 11-8-3 me desplazo a Coín (Malaga) para solicitar cita con un determinado profesional para consultarle sobre que es lo que origina el acoso y persecución al que me somete la Seguridad del Estado. Cuando vuelvo desde Coín a la ciudad donde vivo paro a comer en un restaurante que hay junto a la autovía. Unos instantes después entran dos individuos que debido a su extraño comportamiento evidencian sin ningún genero de duda que son miembros de la Seguridad del Estado. Vuelvo a Coín el día 22-8-3 para pasar la consulta que solicité el 11-8-3. Cuando después de la consulta vuelvo desde Coín a mi lugar de residencia paro a comer en el mismo restaurante que la vez anterior y dice la camarera que entre el 11 y el 22-8-3 yo he estado allí comiendo varias veces. Comprendí que habían enviado al doble varias veces allí entre esas dos fechas. Entre las dos fechas que yo fui a Coín desapareció, el 15-8-3, en esa localidad la niña Sonia Carabantes y resaltaban los medios de comunicación que en las inmediaciones se había visto un automóvil blanco. Mi automóvil es de color blanco y llegué a pensar que se había estado enviando al doble a dejarse ver en el trayecto desde donde vivo hasta Coín para implicarme en el caso de la niña secuestrada y asesinada. Hoy en día aún sigo preguntándome que finalidad tenía enviar al doble varias veces, coincidiendo con el secuestro y asesinato de esa niña, a un lugar – probablemente también a otros lugares del trayecto- en el que lo más probable era que yo no volviese a parar nunca más. Comprendo que enviasen al doble a Altea pues allí y en otras poblaciones cercanas estuve viviendo con anterioridad y ocasionalmente seguía visitándola en algún viaje por la zona. Pero, ¿que finalidad tenía enviar al doble que de mí tiene la Seguridad del Estado a dejarse ver varias veces en el trayecto que yo realicé esas dos fechas y habiendo entre medias un secuestro y asesinato?.

    Ocurre que saben de mis intenciones debido al control mental que ejercen sobre mi. Desde que inicialmente yo pienso en ir a algún lugar para hacer gestiones tendentes a solucionar mi caso y hasta que realmente voy pasa un tiempo que es aprovechado por la Seguridad del Estado para enviar al doble a ese lugar con comportamientos que me son ajenos y crean una imagen peyorativa de mi. De esta manera cuando yo llego por primera vez a ese lugar ya se tiene de mi una idea errónea, no soy creído al exponer mi caso y se me trata peyorativamente.

    Cuando conocí al doble le conté brevemente mi situación. Me pareció que ese hombre no era consciente de que era utilizado para hacer de doble de mi. Me dijo que conocía a un policía con el que se reunía periódicamente junto con otras personas en una tertulia, le di mi nombre y teléfono para que se lo entregase al policía y este se pusiese en contacto conmigo. No contactó conmigo. Si la persona que utilizan de doble se prestase conscientemente a realizar ese trabajo no me hubiese dicho que en su circulo de amistades hay un policía, aún menos después de haberle puesto en antecedentes de la persecución policial de que soy objeto y de haberle dicho que él reúne una característica física -el cuello recio- observada en el doble. Lo más normal es que él no hubiese dejado pista alguna de tener relación con la Seguridad del Estado y de prestarse conscientemente a realizar la labor de doble..
    Un tiempo después me enteré de que el mismo policía que estaba en la tertulia de este maestro había estado también en otra tertulia a la que había pertenecido un cuñado mío el cual ya ha fallecido. Se por mi hermana que hubo amistad entre el policía y mi cuñado fuera de la tertulia y que los dos matrimonios salieron juntos alguna vez. Por aquella época mi cuñado comenzó a tener comportamientos que hicieron que mi hermana y él se separasen. A raíz de la separación matrimonial comenzó mi hermana a recibir llamadas telefónicas de muy mal gusto que le provocaban malestar, se vió obligada a ir a la Comisaría de la Policía Nacional. Como consecuencia de esa visita a la Policía Nacional se interesó por ella alguien de ese cuerpo y se hizo su amigo. Esa persona le decía a mi hermana que yo estaba loco, que tiraba cosas desde el balcón de mí apartamento a la calle, que me anunciaba como curandero en los periódicos, que me creía Jesucristo y que la cicatriz que tengo en la frente (secuela del herpes que me salió en Alicante en 1994 como consecuencia de los experimentos que hacían conmigo) es una cruz que me he hecho yo.
    La conclusión es que el policía introducido en la tertulia del doble es el encargado de administrarle a este la sustancia que hace que pierda la voluntad y que se le pueda programar para utilizarlo como mí doble. Este mismo policía se introdujo también en el circulo de amistades de mi cuñado para poder administrarle esa sustancia y hacerle tener determinados comportamientos con mi hermana para provocar la separación entre ellos, una vez roto y separado el matrimonio comenzó la policía a hacer las llamadas telefónicas a mi hermana para ponerla nerviosa y que fuese a la Comisaría a poner la denuncia con el fin de colocarle un amigo que la mediatizase negativamente sobre mi.

    EL ESTADO DEL PODER JUDICIAL EN ESPAÑA.

    Unos abogados y una juez colaboran con el Estado en la ocultación de la violación de derechos constitucionales y el uso que se hace para fines delictivos de los miembros de la Seguridad del Estado.

    El 22 de enero de 2003 un guarda de seguridad privada que presta sus servicios en la Biblioteca Publica del Estado de esta ciudad me humilló y agredió físicamente como consecuencia de la alteración que sufrió cuando le pregunte si podía identificarme a una miembro de la Seguridad del Estado que unos días antes, y encontrándose ella en el interior de la recepción de la biblioteca junto a él, portando entre las palmas de sus manos un objeto de apariencia metálica, por el cual accionó los arcos de detección antihurto haciendo sonar la alarma al pasar yo entre ellos. El motivo de esa identificación era para poner una denuncia, pues ese mismo día 22 unas horas antes y hallándose en el interior de la recepción un empleado de la biblioteca con un miembro de la Seguridad del Estado hizo este saltar la alarma con el objeto de aspecto metálico que también portaba entre las palmas de sus manos. En las dos ocasiones volví a pasar otra vez por los arcos y no se accionó la alarma. Recurrí a los servicios de un bufete de abogados y se redactó una denuncia en la que sé hacía constar la implicación en los hechos de miembros de la Seguridad del Estado, se me dijo que la firmase y que no era necesario que yo fuese al juzgado a presentarla, que lo harían ellos y al día siguiente me la entregarían sellada. El día 24 de Enero se me entregó una copia sellada el día anterior por el juzgado y me dijo el abogado que habían tenido que quitar de la denuncia la implicación en los hechos de la Seguridad del Estado porque sino hubiese sido archivada. Para el día 10 de Febrero fui citado en el juzgado para hacerme ofrecimientos como denunciante y victima de la agresión, pedí incluir en la denuncia lo que había sido excluido después de mí firma y me dijo el funcionario que no podía introducir en el texto de la denuncia lo que había sido suprimido, que solo podía ratificarla o retirarla, también intentó convencerme de que fuese al juicio sin abogado, me dijo que no me hacia falta, que no servían para nada y que lo único que hacían era sacar el dinero. Me dijo ese funcionario que si no me metiese con la Policía no me pasarían cosas como la que tuve que denunciar; por este comentario del funcionario se deduce que fueron al juzgado los responsables de mi caso en esta ciudad y engañaron a la jueza haciéndole creer que yo me metía con la policía para que ella cooperase eliminando de mi denuncia la referencia a la intervención de ellos en los hechos y que no investigase nada en ese sentido para evitar que se conozca por la opinión pública los trabajos ilegales y anticonstitucionales a los que se dedica en nuestro país a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Es dificil pensar que no interviniese en este asunto el decano de los abogados ante los abogados que contraté para que estos se prestasen, junto con el juzgado, a actuar contra derecho y perjudicar a su cliente modificando la denuncia firmada por él. Dado que no se me dejó incluir en la denuncia lo que con anterioridad había sido excluida de ella sin mi consentimiento no tuve mas opción que ratificarla tal como estaba para que siguiese el proceso y poder aclarar ante la juez lo que estaba pasando pues me había dicho el funcionario que aproximadamente dentro de un mes me citarían para exponer verbalmente ante la juez mi versión de los hechos. Posteriormente me dijo el nuevo abogado que contraté que la juez no me llamaría para oír mi versión de los hechos, que solo quedaba hacer ya el juicio de faltas. El bufete que se avino a modificar mi denuncia después de estar firmada no quiso que entre los testigos figurase el funcionario de la biblioteca que estaba de servicio en la recepción la segunda vez que hicieron saltar la alarma. Como era obvio de que este bufete no defendía mís intereses y estaba recibiendo ordenes de la Seguridad del Estado para dejarme indefenso decidí contratar los servicio de un nuevo abogado. Este ultimo abogado también se negó a que el tercer funcionario de la biblioteca propuesto por mi como testigo fuese llamado a declarar. Decía que no era necesario y que no había que investigar nada de la implicación en el caso de la Seguridad del Estado. Que no se podía ir al fondo del asunto porque era un juicio de faltas y que la ley era así y había que aceptarlo. Me inculcaba miedo al decir que durante el juicio no se podía hablar de otra cosa que no fuese lo que ya estaba escrito en la denuncia y que la juez era muy severa si uno se salía del guión escrito en la denuncia. El día del juicio el juez en practicas me hace la surrealista pregunta, a instancias de la juez titular y entre los cuchicheos y risitas de esta, «¿Se siente identificado con lo que la prensa escribe sobre usted?», le contesté que yo no salía en la prensa, lo cual es cierto, nunca había salido en la prensa ni he salido después. Por el tenor de la pregunta que me hace el juez en practicas por indicación de la juez titular es obvio que fueron los responsables de mi caso a ella con historias raras para que se prestase a colaborar en no investigar las actuaciones delictivas de la Policia. El guarda de seguridad reconoció durante el juicio que a veces falla la alarma y salta sin motivo, admitió que inmedia-tamente volví a pasar por los arcos detectores y estos no hicieron saltar la alarma. Durante el juicio la abogada del guarda de seguridad aportó un documento, expedido por el director de la Biblioteca Publica del Estado, que decía que el sistema antihurto situado a la entrada de la biblioteca solo se activa al paso de documentos magnetizados. Si así fuese las alarmas hubiesen vuelto a sonar cuando volví a pasar por los arcos de detección después de haber sonado estos. Los responsables de mi caso instaron al director de la biblioteca para hacer ese documento con la intencionalidad de desprestigiarme y hacer creer a la jueza que yo sacaba documentos magnetizados de la biblioteca, dicho de otra manera, que yo robaba cosas de la biblioteca. Este documento me lo ocultó mi abogado cuando hablamos sobre el escrito de apelación de la sentencia, en la cual se había absuelto al agresor. Ese documento, que solicité al juzgado el día 2 de Septiembre de 2004, refleja simplemente la opinión del director de la biblioteca y no es un informe técnico, no fue emitido por técnicos especializados en instrumentos de detección y alarmas, la jueza no debía haberlo aceptado como prueba puesto que no prueba nada, además se demuestra la falsedad de ese documento por la circustancia de que ya el guarda jurado había reconocido verbalmente durante el juicio y precisamente a preguntas de su abogada que las alarmas antihurto de la biblioteca a veces fallan y saltan sin motivo. Se trataba de humillarme y hacerme pasar por delincuente, la jueza se prestó a ese agravio del Estado hacía mi. Como consecuencia de las influencias sobre el funcionario, la juez, y los abogados, el guarda que me agredió fue absuelto, y lo que es mas grave e importante, tampoco se pudo investigar que se obliga a intervenir a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en actos delictivos en los cuales se fabrican falsas pruebas para actuar contra los ciudadanos.
    Este montaje policial y judicial es una demostración palpable de la total indefensión en la que me encuentro ante los abusos del Estado. Los miembros de la Seguridad del Estado provocando situaciones para denigrar a un ciudadano, provocando altercados, influyendo sobre un director de biblioteca para que elabore un documento que sirva para denigrar a un ciudadano, influyendo a una jueza, funcionario y abogados para que falsifiquen una declaración ya firmada, y a jueces para que se tergiversen los testimonios de los testigos y elaboren sentencias encaminadas a denigrar a un ciudadano y ocultar la corrupción y la vulneración de los derechos fundamentales.

    SOBRE EL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL, EL TRIBUNAL SUPREMO Y LA FISCALIA GENERAL DEL ESTADO.

    Segunda denuncia de la utilización de los emisores de ondas electromagnéticas.
    El 24 de Febrero de 2005 pongo una denuncia sobre mi caso en la Audiencia Nacional. Hago constar que la denuncia se presenta sin el obligado y preceptivo abogado ya que ninguno quiere hacerse cargo del caso. La base de la denuncia es la vulneración de mis derechos constitucionales que se vienen sucediendo desde hace años a través del acoso efectuado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Dos paginas de este escrito están dedicadas a denunciar el uso de las emisiones de ondas electromagneticas.
    Dirijo la denuncia al Magistrado del Juzgado Central de Instrucción nº 5 por haberse instruido unos años antes en ese juzgado el caso del secuestro de ciudadanos por parte del CESID, ahora se llama CNI, para para experimentar en ellos sustancias que sirven para hacer perder la voluntad. En mi denuncia expongo ese hecho protagonizado por el CESID y expongo que en mí caso ha habido dos ocasiones en que se obligó a abalanzarse a dos personas con sus automóviles sobre mí automóvil estando este en circulacion y encontandome yo en su interior. Explico que eso solo se puede hacer a través de hacer perder previamente a esas personas la voluntad y dirigirlos después por control mental. Que posiblemente se haya utilizado para tal fin esa sustancia que ensayaba el CESID, bastante mejorada dado el tiempo transcurrido desde entonces, y que ese juzgado investigó unos años antes. También expongo en la denuncia el uso intensivo que se empezó a hacer en mi primer domicilio de esta ciudad sobre mi de las emisiones de ondas electromagnéticas que inciden negativamente sobre el cuerpo y la mente. Expongo que se sigue actuando contra mí con las emisiones de ondas electromagnéticas.
    También expongo en la denuncia los principales hechos delictivos protagonizados por los miembros de la Seguridad del Estado
    La denuncia es archivada en el Decanato de los Juzgados sin remitirla al juzgado al que iba dirigida, tampoco la da al reparto entre los otros juzgados.

    Pongo un Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional por entender que con la resolución de archivo ordenada por el Decano de la Audiencia Nacional se vulnera mi derecho fundamental reconocido por nuestra Constitución en el art. 24.1. que dice «Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, SIN QUE, EN NINGUN CASO PUEDA PRODUCIRSE INDEFENSION.» Hago constar que presento el recurso sin el preceptivo y obligado abogado ya que ninguno quiere hacerse cargo de mi caso. Se me exige que comparezca con procurador y abogado. Solicito al colegio de abogados y al de procuradores que ante la dificultad que tengo para encontrar profesionales que quieran hacerse cargo de mi recurso me sean asignados profesionales por esos colegios del turno de oficio no gratuito y que yo me hago cargo de sus emolumentos económicos. En el escrito de nombramiento de abogado por el Colegio de Abogados de Madrid se hace constar Compromiso de pago, no hay duda de que el nombramiento no se hace para justicia gratuita. Los profesionales de esta manera designados son considerados a todos los efectos como de libre designación y tienen la obligación de defender los intereses del cliente. Así se dice en las paginas web de varios colegios y así me lo dijeron varios profesionales de la abogacía que no quisieron hacerse cargo de mi caso. Así me lo reconoció la persona que me atendió en el Colegio de Procuradores de Madrid. Así me lo han reconocido después los profesionales de la abogacía con los que he hablado. Sin duda alguna que la procuradora y el letrado designados lo fueron a mi costa desde el principio.
    El abogado y la procuradora designados para defender mi recurso ante el Tribunal Constitucional se avinieron con los responsables de mi caso a tramitar el recurso por el cauce de la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita del Ministerio de Justicia para perjudicarme. Yo no había pedido justicia gratuita, tampoco tengo derecho a ella ya que mis ingresos son superiores a lo exigido para beneficiarse de ese servicio. Cuando hice la solicitud para designación por el turno de oficio no gratuito no se me exigió por ninguno de los dos colegios los preceptivos justificantes para hacerme acreedor del servicio gratuito, por lo tanto comprendían fácilmente que la solicitud no se hacía para justicia gratuita. Después tampoco se me exigió ningún justificante de mis ingresos. Se daba por sentado que no era una petición de justicia gratuita. El Colegio de Procuradores de Madrid me designa a una procuradora del turno de oficio no gratuito, el Colegio de Abogados de Madrid también lo nombra del turno de oficio no gratuito al indicar en la hoja de nombramiento el compromiso de pago. Los dos estaban designados a mi costa
    El abogado se niega a recibirme para explicarle mí caso y que haga el recurso lo mejor posible, dice que aún queda tiempo para hacer el recurso, posteriormente veo que el abogado había presentado un dictamen negativo sobre la concesión del Recurso de Amparo al día siguiente de haber hablado yo con él por teléfono.
    Hago escritos al Colegio de Abogados de Madrid y al Tribunal Constitucional dando cuenta del comportamiento del abogado y comunicándoles que no he solicitado la asistencia jurídica gratuita y que tampoco tengo derecho a ella y de que se está creando una situación anómala al tramitar mi Recurso de Amparo por un procedimiento que no es el que le corresponde. No contestan a mi queja y todo sigue el curso que obcecadamente han marcado instancias extrajudiciales. A pesar de mís quejas se sigue tramitando el Recurso de Amparo como si de asistencia jurídica gratuita se tratase.

    El Tribunal Constitucional en vez de corregir la anomalía que se había producido y ordenar al abogado que defienda mis intereses, pues para eso fue designado a mí costa, me escribe diciendo que me concede un plazo de 10 días para que me persone en el recurso con procurador y letrado designados a mi costa (ya habían sido designados a mi costa los profesionales que se habían prestado al fraude) no pude encontrar nuevo letrado y es archivado el recurso.

    Cuando un Recurso de Amparo ante el Tribunal Constitucional se hace por medio de la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita del Ministerio de Justicia el dictamen elaborado por el abogado gratuito asignado al caso y el dictamen elaborado por el Colegio de Abogados de Madrid es vinculante para el Tribunal. Se garantizaron el archivo de mi recurso y que no se abriese investigación judicial de mí caso forzando que el recurso fuese tramitado fraudulentamente por medio de ese servicio gratuito y con el acuerdo previo de que el dictamen del abogado que se me asignó iba a ser negativo junto con el informe del Colegio de Abogados de Madrid.

    Al ser rechazado el recurso se garantizaban los responsables de mi caso que no habría investigación judicial de mi caso y que seguían en secreto las violaciones de los derechos fundamentales y las practicas sobre los ciudadanos con las emisiones de ondas electromagnéticas . El abogado que se prestó al fraude es hermano de uno que fue subdirector de gabinete del ex presidente Aznar y después secretario general de la Fundación FAES.

    No hay la menor duda de que hubieron presiones extrajudiciales de los responsables de mí caso y consiguieron encauzar mi Recurso de Amparo por un procedimiento que no correspondía y que era lesivo para mis intereses. De este modo se ayudaba a los magistrados del Tribunal Constitucional a cumplir la orden que recibieron de archivar el Recurso de Amparo, ya que el trabajo sucio les llegó hecho por el abogado que me asignaron, por el Colegio de Abogados de Madrid, por el fiscal, y por la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita del Ministerio de Justicia.

    Puse en el tribunal Supremo una querella por prevaricación contra los tres magistrados del Tribunal Constitucional que instruyeron mí recurso y contra las demás personas que intervinieron en el fraude, fue archivada.
    Los magistrados del Tribunal Supremo intervinientes en el archivo de mi querella contra los del constitucional argumentan en su escrito que yo pedí un abogado a la Comisión de Asistencia Jurídica Gratuita, lo cual es totalmente falso y evidencia que estos también colaboran en dar por bueno el fraude y los pone al mismo nivel que los magistrados del Tribunal Constitucional. No creo que se trate de un simple caso más de corporativismo, ha habido intervención del Estado sobre los magistrados.

    Denuncié ante el Fiscal General del Estado los hechos y me contesta la Fiscal Jefe de la Secretaria Técnica que aunque yo no pretendiera que se me reconociera el derecho de asistencia jurídica gratuita la tramitación debía seguir ese cauce. De esta maneras la Fiscalia General del Estado se suma al montaje judicial ordenado por los responsables del caso y es incapaz de reconocer la evidencia de que ha habido un fraude jurídico, colabora en ocultar la violación de derechos fundamentales.

    El 30-5-6 presento una demanda en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo por violación del Convenio Europeo de Derechos Humanos. El 20-6-6 contesta que mi caso será sometido a examen del Tribunal tan pronto como sea posible. Hasta el momento no he recibido más información de cómo está la situación de la demanda ante ese Tribunal.

    El 2-11-6 fui detenido por la Policía Nacional y privado de libertad como consecuencia de una falsa denuncia de amenaza de muerte puesta contra mí por un vecino que es colaborador de la Seguridad del Estado y decano de los abogados. Este individuo es yerno de la propietaria del piso situado encima del mío, en el cual no vivía nadie (aunque en el buzón de la correspondencia de ese piso figuraban el decano y su mujer), y se dedicaba a hacer emisiones de ondas electromagnéticas sobre mi.

    Motivó la falsa denuncia el que yo hiciese un escrito que entregué a varios vecinos del inmueble, en él exponía brevemente mi caso, también expuse en el escrito que desde el piso situado encima del mío se estaban realizando emisiones de ondas electromagnéticas. Ya he explicado más arriba, en el apartado correspondiente al segundo domicilio, las actuaciones y comportamientos del decano y su grado de implicación en la represión y tortura que se está llevando a cabo.

    Al día siguiente de ser detenido fui llevado ante un juez y puesto en libertad provisional. En esta situación me encuentro actualmente a la espera de que se celebre un juicio contra mi.
    De las irregularidades que se están cometiendo en la instrucción del caso, más bien habría que decir en la no-instrucción del caso, os pondré al corriente próximamente

    Un saludo
    _________________
    Afectado ondas electromagneticas y control mental

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