Paz Rincón Toledano

Paz Rincón Toledano

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Me llamo Paz Rincón Toledano. He nacido en Navalmoral de la Mata, provincia de Cáceres. Tengo sesenta y siete años, de los cuales he vivido dos en Barcelona, estudiando Pedagogía Musical, cuarenta en Madrid, trabajando y, al principio, ampliando estudios y preparando mi oposición al Cuerpo de profesores de Enseñanza Secundaria. Ahora he vuelto a vivir en Navalmoral, como cuando era pequeña.
Estoy retirada de mi trabajo. Me jubilé un poco antes de los sesenta y uno, por la jubilación LOGSE. Mi formación es Profesora Superior de Música, Conservatorio Superior de Madrid.
Durante mi trabajo, los últimos años, empecé a sufrir acoso psicológico, rumores y difamaciones. La finalidad era aislarme y que abandonara el trabajo, provocando mi ruina económica. Lo segundo no lo consiguieron. Llegaron a hacer daño a mis padres para dañarme a mí, porque sabían que me preocupaba mucho por ellos.
Entonces nada sabía de Gang Stalking, ni de Acoso Organizado.
Creo que intentaron involucrarme e pederastia porque, una vez, unos adolescentes del instituto que no eran alumnos míos –cachorros stalkers- fueron a “invitarme a una fiesta”. Tampoco consiguieron esto.
Creo que ya estaba “apuntada” y esto era como una etapa previa en la que poco, a poco, te van aislando, quitando credibilidad… de manera que, al llegar al temible acoso tecnológico tuvieras menos apoyo y audiencia. Esto no es el trabajo de un día, se toman su tiempo.
Cuando volví a Navalmoral, ya jubilada, al principio, me relacionaba con mis hermanos y con otras personas, pero poco a poco, como ellos recurren a lo que haga falta -LO QUE HAGA FALTA- sin saber por qué ni porque no, las relaciones han ido extinguiéndose. A los más remisos procuro apartarlos yo, no sea que la tomen con ellos también. Afortunadamente también sé estar sola sin problemas. Creo que psicológicamente todo esto me ha fortalecido, además. La lucha contra la tortura electromagnética la veo mucho más difícil, si no imposible. Además en tecnología estoy pez.
El acoso tecnológico empezó en abril de 2016. Poco tiempo comparado con el de otros. Pero veo que van incrementándolo paulatinamente. Además, el daño se va acumulando.
Mi salud previa era perfecta. Análisis químicos de libro, estupenda densitometría, tensión arterial óptima, ningún antecedente genético de enfermedad… y siempre he aparentado menos edad.
Ahora, en agosto de 2018, todo el día tengo la tensión alta. Ya no hace falta que me la tome porque me la he tomado tantas veces que ya tengo asociadas las sensaciones con la tensión. Según el grado de calor, presión en la frente… tal tensión. Me he convertido en mi propio tensiómetro.
He intentado viajes, para escapar. Desde luego tengo algunas conclusiones sobre eso. Pero en otros países siempre está el problema de los permisos de residencia, etc. No entraré en detalles sobre eso ahora.
A veces duermo en la terraza. Me busco protecciones de aficionada. Últimamente tengo una pieza de un horno, metálica, que he dejado impoluta a base de quitagrasas. Ahora mismo está sobre mi cama, como para preparar un asado ¿para caníbales? Asado de Paz a la microwave…
En abril de 2013 empecé un blog. Escribía sobre música, relatos, artículos… prácticamente ignorando el acoso psicológico que continuaba. Desde el primer momento el blog fue boicoteado, no sea que fuera a conseguir una peligrosa audiencia cuando llegara el momento de los ataques con las armas de muerte suave ¿Suave…?
Después empecé a escribir en ese mismo blog sobre todo esto, que fui investigando y averiguando, a través de mi experiencia de primera mano.
En mi blog no tengo comentarios ni seguidores nuevos, exceptuando los que ellos emplean para su estrategia de acoso y mensajes subliminales. Hace poco me dejaron un gravatar, que, al pincharlo, llevaba a una página que decía que el fin de algunos estaba próximo…
Salud. Paz

(Si se permiten enlaces en los testimonios, puedo poner el de mi blog, que es https://textosprohibidos.wordpress.com/

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