Anónimo

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Bueno esto es un resumen de la historia de una vida que algunos psicópatas quisieron transformar en un infierno se supone que todo empezó con el asesinato de mi padre tenía yo entonces 14 años mi padre murió a los 51 años de un infarto fulminante en mis brazos.
Ese tipo de infartos es muy habitual en el modus operandi de esos psicópatas para deshacerse de alguien por medios electromagnéticos pueden parar un corazón, así como inducirte un cáncer o muchas formas de matar que serán consideradas por quien desconozca como operan como muertes naturales.
Esa tecnología les permite deshacerse de cualquier persona incomoda así como ir disminuyendo la población mundial, algo que está en su agenda. Hasta para su muerte eligieron que yo lo estuviera presenciando. Inmediatamente después de su muerte empezó el calvario, ya en esos momentos prepararon a mi mente para que tuviera una sensación de irrealidad, eso me provoco ya en esos instantes un grave daño psíquico. Al no poder encajar su muerte a partir de entonces esa sensación de estar fuera de la realidad fue una constante. Los primeros síntomas anormales comenzaron con la seguridad que ciertas personas vinculadas a la guardia civil, ex agentes o familiares de policía me estaban acosando. Lógicamente en aquellos años aún estaba todo muy verde y al contarlo a mi familia empezó mi andadura por los psiquiatras, todo apuntaba a una esquizofrenia, se me empastillo con medicamentos muy desagradables.
Mi primer psiquiatra fue López Ibor, al que considero con actitudes nazis, y le serví claramente de experimentación. Se me tenía pendiente de unas inyecciones brutalmente desagradables desde las 2 de la tarde hasta las 11 de la noche en donde yo no sabía si las tenía que sufrir o no jugando con esa tortura psicológica algunos psiquiatras, creo que la mayoría son solo elementos de experimentación.
Anteriormente a la muerte de mi padre era un niño normal, quizás lo único anormal era un cerebro privilegiado que me permitía ser muy creativo o meterme fotográficamente un libro con puntos y comas en la cabeza. En mi versión de artista di varias veces ese toque especial, también era un estudiante especial, que hacia la pregunta difícil y que sacaba muy buenas notas pero a partir de esa fecha de la muerte de mi padre mi mente fue a menos ya tuve que repetir lo que entonces era el preuniversitario, algo que me hizo mucho daño psíquico. Para mí era casi una humillación que supongo era el sentido que quisieron darle mis acosadores. Durante esas fechas recuerdo que a mi mente le bajaron fuertemente la intensidad psíquica en lo que era algo muy similar como matarte una parte tuya o una semimuerte en vida algo que me duro unos dos años y me puso al límite del sufrimiento. Después vino la etapa universitaria el primer año tuve que ver como mi mente era incapaz de sacarle un rendimiento al estudio y me pasaba el tiempo, y el curso pasaba sin aprobar nada, fue tremendamente desagradable, ya que nunca pude sacar el rendimiento que tenía mi mente al segundo intento en el siguiente año universitario fue aun peor ya no solo no podía estudiar sino que me atacaban provocándome una desagradable transpiración en las axilas que me impedían disfrutar de la presencia femenina en la universidad y disfrutar de mi juventud. Muchas veces tenía que prescindir de ir a clase, creo que eso da una idea clara de lo que disfrutan humillándonos, creo que es una necesidad y la creatividad morbosa que tienen para hacer daño en mi versión artística fue algo similar a base de alteraciones psíquicas le impedían a mi cerebro tener creatividad y le costaba un esfuerzo tan grande que no me merecía la pena ejercer de artista, pese a que tenía criticas excelentes y un futuro muy prometedor es decir el fin de esa gente es anular a un ser humano y si este tiene buenas cualidades tanto más disfrutan destruyéndolo.
A partir de esos años fue ir probando todo tipo de pastillas y nunca poder disfrutar de la vida. Ya sobre los 30 conseguí un trabajo gracias a mi familia que puso un negocio pensando en mi. Las dificultades continuaron, aquí me provocaban un enorme cansancio que me hacía muy difícil madrugar, una apatía enorme para trabajar y cumplir con mis clientes, en lo que era un trabajo de enmarcado de cuadros. Así estuve unos años hasta que me retire por mi enfermedad y conseguí una pensión. Recuerdo haber tenido al menos dos ocasiones que muy fácilmente fueron atentados contra mi vida, en los que pudo haber pasado cualquier cosa. La constante de mi vida fue la incapacidad psíquica para disfrutar de ella como una persona normal. Esa gente sabe muy bien cómo hacer el mayor daño posible a una persona. También recuerdo como contrataban a gente para montar acosos. De joven una pandilla fascista de mi pueblo simulo hacerme sitio entre las chicas, para humillarme y experimentar conmigo una de ellas me hizo creer que yo le gustaba con la sucia intención de así hacerme más daño eso es algo que se repitió más veces como con una pastelera del pueblo y sospecho que incluso había chicas en la cola esperando el momento de ser contratadas pues me imagino que pagaban bien otra cosa muy común en los casos como el mío es contratar a tus vecinos para el acoso e incluso algún familiar cercano en definitiva utilizan todo lo que a un ser humano le puede hacer daño dirigidos por psicólogos y psiquiatras especialistas en eso en estos momentos tengo 66 años es decir toda una vida de sufrimiento gratuito por culpa de unos energúmenos que se creen dios y dueños de tu vida gente anormal, incompleta acomplejada, enferma….en definitiva un peligro para el ser humano.

antonio sotelo armesto
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